En el año 2010, en medio de la guerra “contra” el narcotráfico emprendida por Felipe Calderón, Marisela Escobedo inició una incanzable lucha para exigir justicia por el asesinato de su hija Rubí Marisol, de 16 años. Y como siempre sucede en este país, Marisela no solamente se topó con la ineficiencia del sistema de justicia, sino también con la mezquindad del Estado y del crimen organizado.

Marisela no solamente perdió a su hija, también perdió el miedo, la confianza en la impartición de justicia y por último, la vida. El documental dirigido por Carlos Pérez Osorio (su opera prima) y estrenado en Netflix: “Las tres muertes de Marisela Escobedo”, narra la travesía de la activista mexicana a lo largo del país para exigir justicia por la muerte de su hija y el encarcelamiento del asesino, Sergio Rafael Barraza, su yerno.

La historia de Marisela es notable, pero también es una de las tantas que existen en este país, de madres que buscan a sus hijas desaparecidas o que claman justicia ante un Estado que, hasta hoy, permanece impávido y sordo ante la ola de feminicidios.

¿Pero por qué el documental de Pérez Osorio es un “must” en estos tiempos?

  1. Porque se da, y no fortuitamente, en el contexto de la lucha feminista en contra de la violencia sistemática contra las mujeres.
  2. Porque las cifras de feminicidios, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a junio del 2020, han aumentado un 9.2%.
  3. Porque el gobierno en turno se ha llamado a sí mismo un “gobierno feminista”, a pesar del aumento en las cifras y la desatención a las demandas feministas.
  4. Porque entre algunas personas todavía se sigue cuestionando la pertinencia lingüística y jurisdiccional del feminicidio.
  5. Porque al día, en el país, mueren un promedio diario de 10.5 mujeres por motivos de género.
  6. Porque todavía hay, allá afuera, madres que como Marisela, buscan a sus hijas desaparecidas o piden cárcel para los feminicidas en libertad.
  7. Y porque vivimos en un país en el que se ha hecho de la violencia una forma de existencia, y es momento de parar esa lógica.

Marisela perdió la vida, el asesino de su hija nunca fue apresado y sus hijos se vieron obligados a vivir en el exilio. Pero en su aparente derrota, como las miles que existen en este país cuando de estos temas se trata, vive el germen y el camino a una inapelable victoria que busca cambiar el hecho de que en el México moderno, la historia ya no se escribe desde los sobrevivientes, sino desde el número de muertos y víctimas.

En el episodio 78 de Nada Que Ver, Podcast de Netflix latinoamérica, Luis Pablo Beauregard y Mariana Linares conversan con Carlos Pérez Osorio y Laura Woldenberg, el director y la productora ejecutiva de «Las tres muertes de Marisela Escobedo». Acá te dejamos el video:

Sin duda, lo mejor de Netflix este mes.