À l’intérieur (“Inside” en EU, “Instinto Siniestro” en México) es una película de terror gore del 2007, que pertenece a lo que James Quandt denominó el “Nuevo extremismo Francés”, aludiendo a una serie de películas producidas por directores franceses a comienzos del siglo XXI. Este movimiento se ha descrito como un cruce entre decadencia sexual, violencia brutal y psicosis desconcertante. Aunque claramente es más que eso, pues constituye una respuesta brutal al sistema de valores burgués que dominaba (y domina) la industria del cine. El gore en estas películas no es solamente un recurso que busque impactar al espectador, sino que constituye también un elemento narrativo.

La película está dirigida por Alexandre Bustillo y Julien Maury e interpretada en sus roles principales por la magnifica Beátrice Dalle y Alysson Paradis. La historia inicia con un accidente automovilístico en el que Sarah, una fotógrafa embarazada, queda viuda y traumatizada. Cuando llega la noche previa al parto, Sarah continua sin mostrarse convencida respecto a su decisión de dar a luz. Esa misma noche (Nochebuena, por cierto) una extraña mujer referida únicamente como Le Femme, se presenta en su casa queriéndole arrebatar por la fuerza a su hijo no nacido, incluso si eso significa abrirle el vientre con unas tijeras y extraerlo violentamente.

À l’intérieur (2007) superpone una narrativa de “Home Invasion” y “Slasher”, mezclada con una historia de obsesión materna que confronta la maternidad embotada y deprimida de Sarah contra la maternidad violenta y salvaje de la invasora, invitándonos a considerar el hecho de que cada mujer podría ser una extensión o resonancia alternativa de la otra. Sin mencionar las alusiones temporales al nacimiento de Cristo y la desacralización del cuerpo materno y el hogar.

À l’intérieur explora los horrores narrativos y estéticos de lo reproductivo, lo materno y lo sexual, no solamente para explicitar los fundamentos de la otredad social y política, sino también para exponer la profanación del vientre materno mediante el conflicto de dos fuerzas antagónicas (quizá metafísicas) que se disputan un hijo no-nacido.

La trama de À l’intérieur se sitúa en un período de tiempo específico en Francia: los disturbios en los suburbios de París de octubre de 2005. Por ese motivo, el título de la película funciona en diferentes capas. “Al interior” puede referir al interior de la casa de Sarah (lugar donde ocurre la profanación de su vientre y muerte de algunas figuras de autoridad) en oposición al exterior convulsivo de los disturbios parisinos. Pero también el título puede referir al interior de su útero, pues las escenas de Sarah y le femme se interponen con tomas de un tercer personaje en disputa: el hijo que Sarah lleva dentro.

Con imágenes que recuerdan las fotografías de Lennart Nilsson, el hijo no-nacido de Sarah irrumpe en la narrativa contrastando la calidez de su entorno (el interior de Sarah) con la violencia y frialdad de un exterior violento a nivel físico (el cuerpo de su madre) y social (los disturbios parisinos).

Ya sea a nivel físico o social, durante toda la película el exterior siempre alcanza y trastoca la dimensión interior, y a la inversa, mostrando que los límites y las fronteras entre lo interno y lo externo son difusos, hasta el punto en que los interiores del cuerpo se convierten literalmente también en exteriores. Por ese motivo, el gore de la película no es solamente un recurso visual sino un elemento narrativo que pone de manifiesto la fragilidad de las fronteras y los límites entre lo interior y lo exterior.

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