De acuerdo con una solicitud de información realizada por el diario La Razón, desde el 1 de Marzo (fecha cercana a la activación de la emergencia sanitaria) hasta el 30 de agosto del 2020, en los tres zoológicos de la CDMX -Chapultepec, Aragón y los Coyotes-, han muerto 184 animalitos. Un promedio de 37 por mes o más de uno al día.

Si bien es cierto que la muerte de animalitos es algo natural, pues no están exentos de enfermedades , también resulta preocupante la cantidad de muertos. Por ejemplo, en los tres zoológicos de la ciudad han muerto un total de 31 teporingos, los cuales se encuentran en peligro de extinción. El pasado 23 de Junio murió la jirafa Chacho por una lesión en la médula espinal, Chacho tenía apenas 9 años, las jirafas en cautiverio pueden llegar a vivir entre 25 y 35 años.

En el zoológico de Aragón también murió un león africano de 14 años por “choque neoplásico”. Y según el informe de la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX también murió un mono aullador de apenas tres meses por un choque metabólico; un tití cabeza de algodón de 12 años (pueden vivir hasta 24 años); un mono ardilla de dos años (pueden vivir entre 15 y 20 años); y un tití manos rojas de 7 años (pueden vivir hasta 13 años).

El número de animalitos muertos durante estos meses de pandemia resulta preocupante, y se teme que sea debido a un mal manejo por parte de sus cuidadores, la falta de recursos o el abandono. Esta situación también levanta cuestionamientos respecto a la necesidad de los zoológicos en las sociedades actuales.

Desde una visión interdisciplinaria, especialidades científicas y académicas, se ofrecen argumentos para observar la naturaleza desde una nueva perspectiva, más amplia y consecuente con los descubrimientos científicos de los últimos años, pues los animales presentan capacidades cognitivas y comunicativas, inteligencia, personalidad propia, vida emocional y diversas formas de conciencia. Por tanto, estamos obligados a sumar la empatía y una visión ética en nuestro trato hacia los animales no-humanos.