Bad Bunny
Bad Bunny

Hace un año, cuando esta revista estaba emergiendo, tuvimos la oportunidad de realizarle una entrevista a Tavo Rayo, reguetonero emergente de L.A., en esa conversación nos contó que al inicio de su carrera tuvo que luchar por divulgar su música, ante la negativa de la radio, comenzó a ir a eventos para repartir sus propios demos y así conectar con nuevos escuchas.

Pero en pleno 2022 es verdad que la tenemos más fácil, con el paso del tiempo la divulgación de la música se ha democratizado más, al punto que las disqueras y casas productoras comienzan a ser personajes secundarios, y el culpable de este nuevo escenario es el streaming.

Nuevas formas de difusión

A finales de la primera década del dos mil salieron sitios web que permitieron a los usuarios conocer, interactuar e incluso colaborar con músicos emergentes. MySpace fue un claro ejemplo.

Páginas que permitieron que la música se alejara de las disqueras, citando a la periodista Yuri Nava: “de sus ancianos trajeados, quienes decidían (detrás de un escritorio) qué estaba de moda o no, entre los jóvenes; gracias a este sitio los artistas subían sus canciones en formato MP3 y se hacían publicidad por cuenta propia”.

Estas comunidades prosperaron al punto que se convirtieron en punta de lanza para que muuuchas bandas y artistas independientes se consolidaran. Una de estas plataformas fue Soundcloud, un sitio que marcó a toda una generación de creadores musicales y que en algún momento fue el semillero de artistas que hoy lideran la escena musical urbana.

La generación Soundcloud

En el podcast de Roberto Martínez, Creativo, el musico Álvaro Díaz expuso la idea de que existe una “Generación Soundcloud”.

Una generación de músicos que encontraron en esta plataforma la manera de divulgar su música, una alternativa alejada de las disqueras e instituciones. Sitios como Soundcloud dieron la oportunidad para que individuos clasemedieros y proletariados pudieran difundir su propia música.

Soundcloud fue el espacio para que un Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, pudiera difundir su música, mientras trabajaba en un supermercado. Fue la misma historia para Álvaro Díaz, Mike Towers, Rauw Alejandro, incluso productores como Tiny y artistas mexicanos como Yoga fire y Fntxy.

Sin miedo a equivocarnos podríamos afirmar que la gran mayoría de la escena española, mexicana y puertorriqueña tuvo sus inicios en esta plataforma.

Nuevas formas de crear música

Estas plataformas abrieron la puerta para que nuevos sites aparecieran, espacios como Youtube, Spotify, Deezer continuaron con la labor de Soundcloud, que quedó superada en el ecosistema digital. La aparición de estos sitios no solo alteró el proceso de escucha, sino también de creación.

Actualmente los creadores no necesitan de una banda, ni siquiera de conocimientos tan técnicos y mucho menos sofisticados, porque estas herramientas y el uso de diversos softwares permiten que cualquiera pueda componer, producir y publicar el trabajo final.

Hoy en día tenemos una generación de artistas que están haciendo música, de mucha calidad, sin necesidad de grandes herramientas. Una democratización (musical y de información) sin precedentes.

Méne, en una entrevista, nos dijo que su mejor herramienta como músico amateur fue Youtube, de ahí sacó las nociones necesarias para empezar a hacer música.

Solo habrá que preguntarse sin el retorno de inversión, de tiempo y económico, va en tono a la remuneración económica. Porque como bien sabemos el estreaming también tiene sus perversiones.

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