El día sábado, 7 de noviembre, se celebraron 107 años del nacimiento de Albert Camus. Y el próximo 4 de Enero, se celebrarán 61 años de su muerte.

Pero para hablar de Camus, de su nacimiento y de su muerte, es necesario hablar también de Fausto Coppi, un ciclista apodado Il Campionissimo. Coppi tuvo el mérito de ganar el Giro de Italia 5 veces, y se coronó en el Tour de France otras dos. La fama de Coppi se extendió por toda Europa y su muerte, el 2 de enero de 1960, no pasó desapercibida.

Después de un viaje a Burkina Fasso (antes Alto Volta), Coppi regresó a Italia bastante enfermo. Se hablaba de un virus africano o de una intoxicación por comer carne de cobra. Incluso, hay quienes aventuraron la hipótesis de envenenamiento como venganza por la muerte de un ciclista de Sierra Leona llamado Canga, que se despeñó por un barranco en extrañas circunstancias en una carrera celebrada en África.

Aunque el ciclista italiano murió en condiciones poco claras, los diarios franceses publicaron, por error, que Coppi había muerto en un accidente automovilístico. Cuando Camus se enteró de la noticia el 3 de enero a través de un medio francés, dijo: «No conozco nada más idiota que morir en un accidente de auto».

Un día después, el 4 de enero, Michel Gallimard, su amigo y editor, convenció a Camus de regresar a Paris por la carretera nacional Nº5 y no en tren, como él pretendía. Gallimard, su esposa, su hija y el perro, junto con Camus, se subieron a un Facel Vega y salieron de Lourmarin con rumbo a Paris en medio del invierno francés.

El absurdo de la vida, a las 13 horas con 55 minutos, un neumático reventado provocó que Gallimard perdiera el control de su vehículo. El Facel se precipitó a un costado de la carretera estrellándose violentamente contra dos árboles. Camus perdió la vida al instante. No deja de ser una mala broma que un día antes el filósofo calificará como “idiota” el supuesto accidente automovilístico de Coppi.

Entre sus pertenencias se encontraron los manuscritos de la novela inconclusa El primer hombre. En esas mismas fechas los medios de comunicación franceses se encontraban en huelga, por lo que la noticia tardó en salir de las imprentas. La radio pública detuvo su programa de música grabada para anunciar la muerte del filósofo, quien nació en los barrios pobres de Argelia y se graduó de la carrera de Filosofía con la tesis: «Relación del pensamiento clásico griego y el cristianismo a partir de los escritos de Plotino y San Agustín”.

Camus intentó dar clases, pero debido a su precaria salud no lo consiguió, por lo que se refugió en el periodismo. En 1957, con 43 años, Camus ganó el Nobel. Fue el segundo escritor más joven de la historia en conseguirlo, detrás de Rudyard Kipling, que recibió el mismo galardón en 1907, con apenas 42 años. Uno menos que Camus.

Feliz cumpleaños, Albert.