En “El crepúsculo del pensamiento” Emil Cioran escribió que el único contenido positivo de la vida es un contenido negativo: el temor de morir. Y no hay que pensarlo demasiado para darse cuenta que Cioran tiene razón, todo en nuestra vida gira alrededor de la muerte; lo demás es accesorio.

En algunas de las fotografías de Lore Martell se percibe este miedo a la muerte, pero no solo eso, su obra también deja entrever el miedo ante la inmensidad de lo posible, ante la irrupción de un mundo decodificado en femenino y habitado por criaturas que observan grotescamente desde su dolor y desamparo. Su obra fotográfica es una manifestación de lo oculto, de la irrupción de una realidad plagada de personajes sórdidos, anónimos, indiferentes y antiguos.

Nacida en San Luis Potosí, realizó sus estudios en el Instituto Potosino de Bellas Artes, la Escuela Estatal de Artes Plásticas y el Centro de las Artes Bicentenario. Ha participado en diversas exposiciones colectivas de pintura, grabado y fotografía. El libro de Violeta García, “Siniestro”, se encuentra acompañado por imágenes de su autoría.

Date una vuelta por su cuenta de IG: @loremartellfotografia y conoce más de esta fotógrafa mexicana.

También te puede interesar:

Stanislav Krawczyk: arte desde el dolor

Zombi: muerte y corporalidad disidente

Entrevista al artista de performance, Leche de virgen