El Belly Dancing, Danza oriental o Raqs Sharqi es la evolución de un conjunto de danzas antiguas tradicionales de Oriente Próximo, junto con otras del Norte de África y Grecia. La cual consiste, entre otras cosas, en una serie de movimientos aislados de caderas, brazos y vientre.

En occidente, esta danza ha sido popularizada por un grupo bastante notable de bailarinas de diferentes nacionalidades. Siendo Shakira la que posicionó algunos elementos de este baile dentro de la cultura mainstream.

La sensualidad ha sido una característica bastante notable de esta danza, mayoritariamente practicada por mujeres. Y durante los últimos años ha sido considerada una vía de esparcimiento que permite conectar con la propia corporalidad.

Sin embargo, bailarines varones conocidos como Zennes cada vez van adquiriendo mayor presencia en esta danza. Su maquillaje y vestimenta es muy similar a la de las bailarinas. Y aunque durante el imperio Otomano fueron muy populares, los Zennes estuvieron fuera de vista durante muchas décadas. Ahora es mucho más común encontrarlos en clubs, funciones privadas o presentaciones artísticas.

El pintor más destacado de la corte del sultán Ahmet III, Abdulcelil Levni Çelebi, pintó una serie de miniaturas conmemorando la circuncisión de los hijos del sultán. El festival que tuvo lugar en 1720 y duró 15 días y 15 noches, fue amenizado por la danza de Zennes. Y según atestiguan las miniaturas pintadas por Abdulcelil, a las mujeres no se les permitía actuar o bailar en público, por lo que los espectáculos eran realizados por jóvenes vestidos de mujer. Estos bailarines eran denominados köçeks o zennes.

Un koçek comenzaba su formación a la edad de 7-8 años, y se le consideraba experto después de 6 años de estudio y práctica. Su carrera duraba, por lo general, el tiempo que se mantuviese su aspecto juvenil y pudiera disimular la barba. Estos jóvenes se maquillaban, se rizaban el pelo y lo llevaban en largas trenzas en un pequeño sombrero de terciopelo negro o rojo decorado con monedas, joyas y oro. Su atuendo habitual consistía en un pequeño chaleco de terciopelo rojo y una camisa de seda bordada en oro, shalvars (pantalones anchos), una falda larga y un cinturón dorado atado en la espalda, lo que hacía que se les considerara sensuales y atractivos. Un Zenne o köçeks muy famoso fue el gitano Ismail, que tenia que ser reservado con semanas o meses de antelación, a un costo muy alto.

En 1856 las danzas köçek fueron prohibidas, por lo que muchos bailarines abandonaron Turquia para ejercer su profesión en Egipto y en otros lugares. Hoy día vemos una mayor incursión de bailarines, quienes evocan una continuidad con el pasado otomano y proyectan ese pasado hacia un futuro que busca la inclusión no solamente sexual, sino también religiosa y cultural. Por un lado, los bailarines Zennes celebran el cuerpo masculino a través de la danza, mientras que también encarnan la posibilidad de imaginar formas más diversas de deseo, y quizá formas más diversas de identidad étnica y religiosa.

Aquí puedes ver al bailarín egipcio Jalil Jalil:

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Y al latino David Calderón: