¿Por qué creemos en los Horóscopos?
¿Por qué creemos en los Horóscopos?

Es 2021 y si en algo creemos los millennials y Gen Z, es en los horóscopos. Ya sea por mame o por creencia genuina muchos seguimos con fidelidad las predicciones semanales o diarias, y aunque no creamos en el zodiaco todos, de alguna u otro forma, somos participes de esta cultura colectiva.

De acuerdo con el libro Astrology and Popular Religion in the Modern West escrito por Nicholas Campion, cerca del 90 por ciento de las personas en el mundo saben cuál es su signo zodiacal. Pero ¿cuál es el origen de esta creencia?

Origen de los horóscopos

Los horóscopos tienen origen en los babilonios, que fueron los primeros en asignar formas y nombres a las constelaciones. Crearon un sistema basado en 12 números. Poco a poco este interés por las estrellas y la secuencia de números fue vinculado a cada época del año. Por ejemplo, cuando era época de lluvias se marcaba con el signo de Acuario, de la misma, manera los nacidos cuando migraron los Uros serían designados bajo el signo de Tauro y cuando se esquilaban los corderos se marcó como el signo de aries.

Estos principios fueron recogidos por los griegos y fueron ellos quienes le pusieron el nombre de Zodiaco, que vendría a ser algo como “rueda de animales”. Pero ¿por qué seguimos creyendo en los horóscopos? ¿Cómo es que una práctica tan antigua se ha quedado guardada en la cultura actual?

¿Por qué creemos en los horóscopos?

Yo tengo que confesar que conozco mi signo, mi ascendencia y cada lunes consulto el horóscopo semanal y ya sea por mame o no, también llegué a leer en voz el signo de los amigos de trabajo. Rafael Cruz Velázquez, profesor en la Facultad de psicología de la UNAM, explica que creemos en los horóscopos porque en general las personas disfrutamos del orden, “buscamos orden hasta cuando no lo hay, como cuando vemos figuras en las nubes, vemos humanoides en Marte, o se aparece la virgen en un pan tostado”.

“La vida es una de esas cosas en las que, aunque parece que hay un orden, no lo hay en realidad. Es muy limitado el rango de cosas sobre las que podemos tener un control total. Muchas personas buscan consuelo en los horóscopos o en cualquier cosa que les dé la tranquilidad de pensar en un futuro favorable, o por lo menos, saber por anticipado las cosas malas que ocurrirán para estar preparado”, explica Rafael Cruz.

Astrología y pandemia

Durante la pandemia el interés por la astrología aumentó. De acuerdo con Google Trends en los primeros días de la pandemia, las búsquedas realizadas en páginas web como Astrodientst, espacio web para obtener el horóscopo de manera gratuita, aumentaron en más del 300 por ciento. Incluso términos como “mercurio retrogrado” u “horóscopo chino” crecieron en interés, según Google.

Según una publicación de The New York Times, en la pandemia, muchos internautas intentaron obtener respuestas, ante el escenario de incertidumbre, en la astrología.  

La pandemia es un ejemplo muy gráfico de por qué creemos en los horóscopos. De acuerdo con el maestro José Joaquín Magaña, psicólogo experto en terapia existencial y Co-director de Centro de Desarrollo Artístico y Humano, “para Heidegger el ser humano es lo que no es, porque aún no ha sido todas sus posibilidades, estamos tendidos hacia el futuro. El tiempo que importa es el futuro, lo que aún no somos, Sartre dirá que somos un eterno proyecto.  Los horóscopos, Dios, el libro de los sueños, gurús, lectura de manos, etcétera, son intentos del ser humano para darle dirección a la existencia. En pocas palabras, ceder la responsabilidad de crear nuestro propio proyecto a alguien más”.

Sin embargo, real o no, los horóscopos traen ciertos beneficios psicológicos a quienes confían su suerte al aval de los astros. En los 90s una investigación de la Universidad Helsinki dedujo que quienes creían en los horóscopos, en una muestra de 40 estudiantes, se describían con mayor precisión a sí mismos y tenían una mayor habilidad para lidiar con episodios traumáticos.

Un estudio británico, realizado en 2004, de la National Health Service concluyó que los empleados creyentes de los horóscopos pueden gestionar mejor el estrés. De acuerdo con la Universidad de Northampton los millennials creemos en los astros por una necesidad de sentir control.

Pero al final sean los horóscopos, la religión o la ciencia, a todos nos mueve esa necesidad por el control y la seguridad.

“No me siento del lado ni de la ciencia, ni de los horóscopos. Creo que ambas son verdades creadas por los seres humanos. Por el vértigo que nos provoca nuestra angustia, diría Kierkegaard. Creo que la ciencia también es un discurso que alivia al ser humano. Estamos condenados a la libertad, dijo Sartre y ante ello, ni la ciencia, ni los horóscopos pueden librarnos del todo”, concluye Joaquín Magaña.

Siempre importarán más los medios que los fines. Lo importante es tener la sensación de que somos capaces de gestionar nuestras propias vidas.

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