Bad Bunny Uñas

En un entorno tan heteronormativo, como es el reguetón, unas uñas pintadas pueden llamar la atención e incluso cuestionar el discurso de identidad masculina, sobre el que se ha construido el reguetón.

El macho latino y el reguetón

Primero hablemos de la identidad masculina que existe alrededor de este género. La masculinidad en el reguetón se ha formado a partir de cuatro ejes prioritarios:

1.- Mujeres y sexo: El reguetonero constantemente reafirma su virilidad a través de su sexualidad y su desempeño.

2.- Violencia: Reafirma su heterosexualidad a través de la violencia sobre otros, esta puede ser física (referencias a la calle) y verbal (los beef son un claro ejemplo).

3.- Identidad: También es importante para las masculinidades remitir a ideas de identidad masculinas, como las identidades nacionales y supranacionalistas, sobre lo importante que es ser latino.

4.-Capital: La identidad masculina también está íntimamente ligada al capital y al poder (Anuel y sus videos cortando billetes como si fuera un bife).

Estos ejes crean la autoimagen masculina del reguetonero, son capitales para evidenciar la virilidad. Además, esta imagen es completamente heterosexual, pues se cumple con el mandato, patriarcal, de alejarse de cualquier referente de feminidad. Por ejemplo, no se hace referencias a identidades homosexuales o trans, porque son atributos femeninos.

Por eso cuando Bad Bunny se vistió de mujers en su video “yo perreo sola” aparecieron personajes como Anuel AA (perdón es que me caga Anuel) que publicaron en redes sociales:

“Hijueputa el conejo malo jugando a los Transformers (con emojis de vomito)”. Es decir, apenas aparece algo ligado a la feminidad y se intentan ridiculizar.

El uso de uñas en onvrez

En resumen, el hombre al que se hace referencia en el reguetón es completamente heterosexual, promiscuo, violento, con capital (sinónimo de éxito) y capaz de ejercer poder sobre otros. Sin embargo, este discurso está comenzando a cambiar y un rasgo de esto son las uñas.

El nail art en hombres es la expresión de otro tipo de masculinidad. Una ligada a los rasgos femeninos y alejada del macho latino, del que hablábamos al inicio, una identidad lejos de los mandatos sociales de la masculinidad construida por el patriarcado.

Han aparecido personajes como Bad Bunny que cuestionan este modelo: “Que le ponga un poco de color a mis uñas no dice nada de mi sexualidad, ni de mi masculinidad”. También tenemos declaraciones como la de Álvaro Díaz que dijo que la vulnerabilidad es un elemento importante en su música y su carrera. Cambiando la idea del macho latino que niega su estado de vulnerabilidad.

La masculinidad ha cambiado, ha tenido que reinventar su discurso, plantearse más vulnerable e incluso negando los ejes que describimos al inicio.

¿Otra masculinidad o supervivencia?

Por ejemplo, para el escritor Antonio Rodríguez, en su libro “La nueva masculinidad de siempre”, sostiene que las nuevas masculinidades (con gestos como el uso de uñas) no son más que herramientas de un capitalismo heteropatriarcal para asegurar su legado en tiempos de feminismos”.

También debemos entender, como señala la activista Waquel Drullard, que las masculinidades han cambiado: “La heterosexualidad ya no es esa estética que pensábamos. Ya no es ese típico macho, que no tienen ningún vestigio de lo femenino. Lo masculino se redefine”.

La masculinidad se define a partir de su contexto, en un momento era inadmisible que un onvre utilizara falda o se pintara las uñas. Pero actualmente el concepto de virilidad ha cambiado sus códigos.

Vuelvo a citar a Waquel: “Vivimos en sociedades históricas, donde los géneros son construcciones políticas y culturales”. Estamos en un momento donde los conceptos están siendo superados, incluso el mismo concepto de masculinidad.

Peeeero, termino este artículo citando a Waquel: “tampoco hay que entenderlos (quienes usan uñas) como sujetos avanzados y modernos, sino como otra forma de ser heterosexual y patriarcal”.

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