Gramatik es el stage name de Denis Jasarevic, un artista del electro que pone en la licuadora al hip-hop, al Funk, al dubstep, jazz, R&B y glitch. Pese a haber nacido en Portoroz, Eslovenia, ha hecho su vida en Brooklyn. Durante 2014, el videoclip “The Brave Men” fue seleccionado como parte de los nominados en “La Short Film Fest”: festival de cortos en los que participan más de 17 países, y “The Portland Film Festival”. No es para menos, el videoclip, co-escrito y co-dirigido por Joe Zohar, es más cercano a un corto que un típico video musical.

“The Brave Men” tiene reminiscencias de la obra de Chuck Palaniuk, el club de la pelea, pero en un contexto y situación disimiles. Esta vez los protagonistas no son hombres en busca de un sentido existencial, el cual encuentran en un club homoerótico en los sótanos de un bar, sino un grupo de mujeres aficionadas a las peleas callejeras.

El video está dividido en dos partes, en la primera, acompañada de un repique constante de la batería y una guitarra que rememora por momentos la de Gilmour, se narra la historia de una mujer violentada por su esposo, un sujeto obsesionado con las armas y los coches de ocho cilindros. En el encuadre que muestra a este hombre golpeador se le puede ver puliendo su rifle ante la ventana que da a la calle, como una analogía del alarde público de su virilidad, el rifle claramente representa su falo, y la ventana la publicidad social ante la que el hombre hace alarde.

Frente a lo que parece ser una denuncia de los vecinos, el tipo es arrestado y llevado a prisión, presuntamente por violencia doméstica. Cuando se figura el advenimiento del fin de una historia de abusos, ocurre una vuelta de tuerca que deja al espectador perplejo.

En la segunda parte del video, que anticipa su comienzo con un “you gotta be fucking kidding me?”, se muestra un acontecimiento que pudiera parecer inverosímil. La mujer se abre camino en medio de una pequeña multitud, mostrando al espectador que aquella mujer violentada en casa participa consciente y voluntariamente en un Club de pelea, suplantando así un tipo de violencia por otro. Pues claramente es violentada en casa pero también en el club, aunque este último tipo de violencia parece ser conscientemente elegido. Así pues, en un movimiento ambivalente la mujer es objeto y ejecutor de violencia.

En entrevista, el director Joe Zohar comentó que el videoclip comenzó con la idea de un club de lucha femenino y creció a partir de ahí. Queríamos contar una historia con técnicas más cinematográficas, tomas más largas, no tan frenético en el estilo de edición, sin otros efectos que simplemente usar lo que ya está allí. Queríamos llevar esa estética cinematográfica al mundo de los videos musicales. Miramos, y ese tipo de cosas ya no se hacen. Tampoco queríamos hacer la gran caída en nuestro video musical. Sabes cuando llega la caída de la canción. Todo el mundo lo está esperando. Queríamos que la caída fuera mucho más sutil y que tuviera más significado. Toda la línea «Tienes que estar jodidamente bromeando», eso es lo que queríamos que sintiera la audiencia.

Cuando se le cuestionó acerca de las posibles implicaciones feministas, Zohar comentó: «quería que empoderara a las mujeres. Las chicas son tan duras como los chicos: la idea de que una mujer pueda asumir rasgos masculinos y superar sus límites físicos, me gustó que pudiera aprovechar algo que está más asociado con los hombres. Normalmente no asocias a las mujeres con ese tipo de peleas. La victoria es suya al final. Así que era importante demostrar que su esposo no era un buen tipo y que ella no era solo una perra que lo estaba jodiendo sin razón. La esencia de todo fue que las mujeres pueden hacerlo tan duro como los chicos. No sé cómo se lo tomará la comunidad feminista en general, pero espero positivamente. Vino de un buen lugar, así que espero que lo vean».

Bueno, parece que Zohar sigue teniendo como medida lo masculino, ¿calificarías su videoclip como «feminista»?. Dale un vistazo:

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