Faltan muy pocos días para el 31 de octubre y las películas Slasher son casi una obligación en estas fechas.

Este subgénero es uno de los más famosos dentro del cine de terror y aunque es difícil señalar sus orígenes con precisión, éstos pueden remontarse a Europa durante la década de los sesenta, con el surgimiento del cine Giallo.

El término Giallo, que en italiano significa amarillo, refiere al color de las portadas de una serie de libros dedicados a las novelas de detectives y criminales publicadas en la década de los treinta por la editorial Giallo Mondadori, en la que se publicaron traducciones de Agatha Christie, Edgar Wallace, Ed McBain y Raymond Chandler.

El cine Giallo pegó el salto a la pantalla grande con directores como Mario Bava y Darío Argento, en cuyas películas se estableció una temática bastante concreta: siniestros asesinos y psicópatas, ocultos entre las sombras, persiguen a indefensas mujeres.

Esta temática fue traducida al cine estadounidense dando lugar a un subgénero del cine de terror que todos conocemos: el Slasher. Pero este subgénero no se reduce a sus figuras más conocidas como Michael Myers, Jason Voorhees, Freddy Krueger o Leatherface.

Por eso en FILTH te recomendamos 5 películas proto-slasher -anteriores a la consolidación de este subgénero- que no te debes perder en jalogüín:

  1. And Then There Were None (René Clair, 1945).

Esta película es una adaptación de una novela de misterio escrita por Agatha Christie, en la que un grupo de personas son invitadas a una mansión dentro de una isla. En dicha mansión cada uno de los invitados es asesinado. A medida que van ocurriendo las muertes, los supervivientes se dan cuenta que el asesino está entre ellos, pero el mal tiempo les impide abandonar la isla o pedir ayuda.

[SPOILERT ALERT] La obra de Christie ya plantea desde entonces una figura que será recurrente en el Slasher: la “final girl”, una mujer protagonista que se enfrenta al asesino para intentar escapar.

  1. Alice, Sweet Alice (Alfred Sole, 1976).

Ésta no te la debes perder. Karen, apenas una niña, muere salvajemente durante su primera comunión. Luego su tía, Annie, es apuñalada brutalmente. Un asesino vestido con un impermeable amarillo y una máscara translucida está suelto. Alice, Sweet Alice es una película que contiene claros elementos del Giallo como el uso del color y la violencia explícita. El asesino, suele matar violentamente a la víctima utilizando armas blancas, objetos afilados o cuerdas. Mientras que el crimen es investigado por civiles y no por policías.

3. A Bay of Blood (Mario Bava 1971).

a.k.a Carnage, Twitch of the Death Nerve o Blood Bath, es una película del director italiano Mario Bava y está considerada como una de sus películas más violentas. La cual, sin duda, ha influenciado directamente al subgénero Slasher. No necesita presentación. Corre a verla.

  1. The Town That Dreaded Sundown ( Charles B. Pierce, 1976).

La película está “basada” en hechos reales. Entre febrero y mayo de 1946, un asesino al que llamaron “The Phantom Killer” atacó a ocho personas en la localidad de Texarkana, Texas. La crudeza y oscuridad que Pierce expone a la audiencia no es metafórica, pues nos recuerda la escena criminal americana en la que monstruos como Albert Fish, Ed Gein o Ted Bundy tuvieron un festín de sangre y carne.

  1. Black Christmas (Bob Clark, 1974).

Bob Clark es, sencillamente, un genio del terror. Aunque poco conocido en la escena Mainstream, Black Christmas es un “must” en el subgénero. Recoge maravillosamente los elementos del Giallo y los traduce al contexto estadounidense. La película cuenta la historia de una fraternidad de chicas que celebran Navidad hasta que sueña el teléfono con una misteriosa y horripilante llamada. Black Christmas contiene varios elementos que posteriormente serán retomados por Carpenter para Halloween, como la cámara en primera persona que nos sitúa dentro de la perspectiva del asesino y que tanto consternó a la crítica y la audiencia, quienes la consideraron como la más grande degradación humana y cultural. Pues en lugar de ponernos en perspectiva de las víctimas, nos identifica directamente con el asesino (aunque este recurso tampoco fue invención de Clark o el Giallo, pues lo podemos ver en películas como The Cat and the Canary de 1939).

Black Christmas es una película que no te puedes perder en jalogüín o Navidad.