“Akira” es una de las más grandes e importantes películas del cine japonés reciente. Su éxito le convirtió en un notable puente para la distribución internacional del anime, mientras que su estética y contenido filosófico han hecho de “Akira” un hito generacional posmoderno.

Para Isolde Standish (“Akira, Postmodernism and Resistance”), “Akira” reúne simultáneamente las dos características que Frederic Jameson señala en su descripción del posmodernismo y el capitalismo avanzado (1983). Por un lado, es un pastiche de referencialidades a otras obras, elementos culturales y convenciones, para crear una puesta en escena que denota caos y corrupción. Pero también, es una representación esquizofrénica de un “presente perpetuo”, la lógica temporal del capitalismo tardío, la historicidad de un mundo sin historicidad, un mundo de moda y escaparate, donde cada cambio es solo un instante de lo mismo, o por decirlo con Benjamin, “el halo de lo nuevo se refleja en el halo de lo que es siempre igual”.

La posmodernidad es la era de la hiperrealidad, donde los signos ya no guardan relación con la realidad misma (si acaso existe), sino solamente con aquello que puede reproducirla (hiperrealidad): la TV, el internet, las tecnologías, el marketing, las fake news. “Akira” reproduce imágenes urbanas futuristas en esta era de simulación donde los medios de producción y el Capital pueden modelar y filtrar de manera radical la manera en que percibimos un evento o experiencia.

La estética de “Akira” es una manifestación del espíritu posmoderno japonés, de la juventud nacida en la posguerra que se niega a aceptar la identidad social propuesta por la ideología dominante y el control social que le acompaña.

Hiroshima y Nagasaki

No es casual que “Akira” comience y termine con una explosión nuclear, pues la película representa a la juventud japonesa nacida en la posguerra que no tiene memoria personal de Nagasaki o Hiroshima. Al igual que la explosión que inaugura el prólogo de la película, Akira, el más poderoso de los niños mutantes, y Tetsuo se convierten en armas nucleares metafóricas. Takeshi, Kyoko y Masaru, los niños espectrales, son imágenes inquietantes de mutantes posnucleares (resultado de la obsesión militar por la investigación biotecnológica) que destruirán el orden social establecido.

Los bosozoku

En la tesis “Apocalypticism in Postwar Japanese Fiction”, Motoko Tanaka relaciona el auge de las ficciones del desastre y el apocalipsis en Japón durante los setenta y ochenta con el anhelo de la completa destrucción del orden establecido. El surgimiento de las subculturas juveniles, como el bosozoku, es una manifestación de esta consciencia generacional que intenta construir una identidad alternativa que desafía los ideales de homogeneidad social y cultural japonesa.

“Akira” es una película que legitima y mitifica la posición de la juventud bosozoku en la periferia de la sociedad japonesa y se convierte así en una aguda crítica de la sociedad corporativa del Japón contemporáneo.

La película estaba dirigida a un público en particular: varones adolescentes, que podían identificarse con las imágenes y los estilos subculturales de los bosozoku que impregnan la estética de “Akira”.

La distopía crítica

Neo Tokyo es una «distopía crítica» en el sentido de que proyecta imágenes de una ciudad futurista que perpetúa las peores características del capitalismo corporativo avanzado: decadencia urbana, mercantilización y vigilancia autoritaria.

Los edificios de gran altura que representan la riqueza corporativa existen junto a las calles oscuras y decadentes del casco antiguo, lo que destaca la naturaleza divisiva de la sociedad. Letreros de neón de colores y hologramas dominan el horizonte como manifestación de una rampante mercantilización. También proporcionan la fuente dominante de luz para las escenas nocturnas, complementando los faros de motocicleta del bosozoku.

Te puede interesar:

Los origenes del cyberpunk

Cyberpunk y las tres olas del feminismo

El infierno neón: Transhumanismo y Cyberpunk

Children of Men y la distopía del Capitalismo tardío

«Hardware»: el SciFi-horror noventero que se convirtió en una película cyberpunk de culto