Depeche Mode y la conciencia de clase

En un periodo en el que el diseño gráfico unido al post-punk y a la new wave recreaban estilos caducos resucitados en honor de un nuevo Neo-clasicismo, Depeche Mode ofreció una alternativa a la narrativa capitalista imperante.
En la segunda mitad de la década de los setenta en Inglaterra, un grupo conformado por los jóvenes Vince Clarke y Andrew Fletcher llamado No Romance, sería la semilla que potencialmente se convertirá en Depeche Mode.
Con el tiempo, al ver que el dúo no había logrado nada significativo hasta entonces, Clarke decidió crear French Look, con Martin Gore y Rob Marlow. Este último terminaría por abandonar la banda y sería reemplazado por Fletcher, dando lugar a una nueva agrupación: Composition of Sound. Dave Gahan se uniría por último en 1980, conformando así la primera alineación de Depeche Mode: Andrew Fletcher, Vince Clarke, Martin Gore y Dave Gahan.
En 1981 Depeche Mode grabó “Photographic”, su primer sencillo para una compilación del sello discográfico Some Bizzarre que tenía temas de bandas que estaban surgiendo en la escena de esos momentos, como Soft Cell o The The.
Ese mismo año se lanzó “Dreaming of Me”, ambos sencillo forman parte de su primer álbum de estudio: Speak & Spell. Este primer material tiene un sonido más ligero, bailable y menos oscuro que sus sucesores.

Construction Time Again

En 1983 Depeche Mode lanza Construction Time Again, su tercer material, que contiene siete canciones de Martin Gore y dos de Alan Wilder. Este álbum merece especial atención, pues fue a partir de entonces que comenzaron a experimentar con sampleos y sobre todo, con una notable y contestataria conceptualización estética.
El sonido metálico del martillo al golpear un yunque devendría en uno de los sonidos distintivos de este álbum, extendiendo la iconografía industrial (fábricas, cadenas y cañerías) de lo visual a lo sonoro. Como señala Pelo Aguirre, el sonido del martillo en el yunque introducía la cuestión de la clase social, de modo que Depeche Mode no solo conseguía hablar de sus orígenes en Basildon al fusionar la electrónica y el ruidismo, sino que también conectaba con todo un público deseoso de trascender y evadirse de las constricciones de clase, género y trabajo.
La obra del fotógrafo británico Brian Griffin, que había trabajado con Depeche Mode desde Speak & Spell, fue fundamental para expresar la identidad visual de este álbum. En la portada, Griffin retrató a un obrero golpeando un martillo con la silueta icónica del Materhörn al fondo, explorando las posibilidades del realismo socialista, y destacando la estética de la clase obrera.
Construction Time Again no solo hacía alusión a los orígenes obreros de la banda, sino que además modelaba una conciencia de clase que conectaba perfectamente con el público inglés agobiado por el neoliberalismo de Margaret Thatcher.

Everything Counts

El tema “Everything Counts”, el cuarto track del álbum, ofrece una cartografía del capitalismo cultural, y su letra puede leerse como una forma de poesía del capitalismo tardío. Esta canción captura, sin duda, el espíritu de su tiempo: el fundamentalismo (religioso y económico) y la sociedad de consumo.
Sin duda, los ochenta marcaron una evolución en Depeche Mode, desde sus primeros álbumes donde la temática giraba en torno a la post-adolescencia, hasta el anticapitalismo social, político y económico de Construction Time Again. En un periodo en el que el diseño gráfico unido al post-punk y a la new wave recreaban estilos caducos resucitados en honor de un nuevo Neo-clasicismo, Depeche Mode ofreció una alternativa a la narrativa capitalista imperante.

En 2017 toooodos topamos a Las Perdidas, un video que se viralizó, y aunque seas normal o hetere, estoy seguro que lo …

La construcción de los cuerpos cyborg no es un futuro lejano, es una realidad contemporánea de la que somos dependientes. Hablar de …