Hace unos días la UNAM publicó un estudió en el que señaló el incremento del desempleo a causa de la pandemia en México. En este contexto, la llamada “economía neni” se convirtió en una gran oportunidad de autoempleo para las mujeres.

El término “neni” es utilizado algunas veces de manera clasista y burlona para refererirse a las personas (en especial mujeres) que se dedican a vender sus productos a través de internet, específicamente en Facebook Market, Instagram, Twitter o Whatsapp. Y tiene su origen en la palabra comúnmente usada con la cual las chicas que venden sus mercancías se refieren a sus potenciales compradoras. Una de las características de las “nenis” es que no requieren de un espacio físico estable para la venta de sus productos, sino que los entregan en “puntos medios” o en estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro (en el caso de la Ciudad de México).

A pesar del clasismo implícito en el término, el impacto de la “economía neni» es bastante notable, generando cerca de 9 millones de pesos diarios en la economía mexicana. Este tipo de economía genera -mínimamente- empleo para tres personas, debido a que la cadena comienza cuando una empresa vende su producto a una chica que posteriormente lo ofrecerá también a nuevas personas a través de internet. En otros casos, las chicas ofrecen productos o servicios de elaboración propia, llegando incluso a proteger su propiedad intelectual y sus derechos de autor.

No obstante, pese a invertir tiempo, trabajo y disciplina, la mayoría de estas chicas vive al día con sus gastos, pues difícilmente tienen acceso a un crédito bancario, el cual es necesario en la mayoría de los emprendimientos como inversión para sus negocios y para seguir manteniendo sus hogares: “Se trata de un autoempleo al que le dedican prácticamente las 24 horas del día, los siete días de la semana, sobre todo porque la principal forma de ofrecer la mercancía en estos tiempos de pandemia es por medio de las plataformas digitales, las cuales llevaron a otro nivel la demostración de la mercancía”, señaló Martínez Cortés, académico de la UNAM y coordinador de LACEN, Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios.

Martínez también señaló que alrededor de 13 millones de hogares son sostenidos con los ingresos de la “economía neni”. “Hay personas que ya están profesionalizadas y han venido operando desde hace tiempo, pero otras más se han sumado debido a que ya no tuvieron un ingreso y la necesidad las orilló a ello. A veces no tienen un punto de venta fijo, por lo que en ocasiones vemos en el transporte público a mujeres cargando con grandes bultos de zapatos, ropa o juguetes que son destinados a sus clientes”.

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