Durante los siglos XVI y XVII la historia de Inglaterra estaba marcada por los enfrentamientos religiosos entre católicos y protestantes. Tras la muerte de la reina Isabel I, quien transformó a la mayor parte del pueblo católico de Inglaterra al protestantismo, el rey Jacobo I asumió el poder. Se esperaba que Jacobo flexibilizara las leyes anticatólicas que Isabel había impuesto, pero ocurrió lo contrario, las leyes se hicieron más severas.

Fue entonces cuando un grupo de católicos, encabezado por Robert Catesby, se unió para conspirar contra el rey y la aristocracia protestante. Su plan consistía en realizar un atentado contra el palacio de Westminster.

Este grupo de católicos reclutó a Guy Fawkes, quien para ese entonces se encontraba luchando en la Guerra de los ochenta años. Fawkes contaba con una habilidad que venía de maravilla con el propósito de estos católicos disidentes: era un experto en explosivos.

Fawkes, junto con otros compañeros, colocaron 36 barriles de pólvora en los sótanos del palacio de Westminster. La idea era volar el palacio justo el día en que Jacobo I anunciara su apertura oficial en el mes de octubre. Pero esta apertura se tuvo que retrasar hasta el 5 de noviembre, debido a una epidemia de peste. En este lapso de tiempo a uno de los conspiradores involucrados se le ocurrió enviar una carta a un Lord católico advirtiéndole que no asistiera a la apertura del 5 de noviembre, pues corría el peligro de morir en la explosión. Por algún motivo, la carta llegó a las fuerzas de seguridad del rey y los conspiradores fueron descubiertos.

Guy Fawkes estaba terminando de preparar el ataque en los sótanos cuando fue detenido por la guardia real, siendo posteriormente torturado y ejecutado por traición y conspiración.

Los apresados fueron arrastrados por caballos hasta el patíbulo y ahí fueron ahorcados y descuartizados. Fawkes se arrojó con fuerza desde el caldazo rompiéndose en cuello en la caída. Su cadáver fue troceado y enviado a las cuatro esquinas del reino.

Así, cada 5 de noviembre Reino Unido conmemora con un espectáculo de fuegos artificiales el fracaso del atentado contra el palacio de Westminster de 1605. Este evento recibe el nombre de Bonfire Nigth o Noche de Guy Fawkes.

A pesar de que no fue el líder de la conspiración, Fawkes se convirtió en su rostro e imagen, la cual ha obtenido fama mundial al ser adoptada como emblema por movimientos de protesta como Anonymous y Occupy. Estos activistas toman como inspiración directa el cómic futurista escrito en 1980, V de Vendetta, base de una película de 2006, cuyo protagonista es un rebelde anarquista que usa la máscara de Fawkes.