Los cogelones estrenan

“Desde hace tiempo me has vendido un sueño
Me has contado una historia falsa
Y me atormenta el pensar que esto nunca va a cambiar
Pero esta vez ya no quiero ser una sombra
esta vez quiero escribir mi propia historia”

Así se pueden escuchar los coros de la canción “500 años” en el nuevo video de Los Cogelones, en memoria de la muerte del “abuelo Cuauhtémoc”, el último Huey Tlatoani mexica y con el cual dan comienzo a las conmemoraciones de los 500 años de la caída de Tenochtitlan.

Hace casi 500 años, el 13 de agosto de 1521, Cuauhtémoc fue capturado, lo que significó la definitiva caída de Tenochtitlán a manos de los españoles, quienes llegaron a la ciudad el 8 de noviembre de 1519.

En aquel entonces, el gran emperador Moctezuma recibió con grandes honores a Cortés y lo alojó en el palacio de Axayácatl, sin saber que pocos días después sería rehén del mismo conquistador español. Fue entonces cuando comenzó el sitio a la gran Tenochtitlán y que duró alrededor de 3 años. Al morir Moctezuma sube al poder Cuitláhuac, pero poco puede hacer por su imperio ya que muere pronto a causa de la  viruela y lo sucede en el trono el joven Cuauhtémoc. El 13 de agosto de 1521 Cuauhtémoc fue capturado y como todos los súbditos recién conquistados, se intentó convertirlo al cristianismo, pero solo lo consiguieron hasta el día que le dieron muerte (la canción «500 años» alude a esta relación con el cristianismo como mecanismo de conquista, pero invirtiendo la relación: ya no es Jesús quien llega como salvador sino como suplicante que pide ayuda a los viejos dioses). A partir de entonces se inicia el periodo de la historia de México conocido como la colonia y que durará  tres  siglos, de 1521 a 1821.

¡Mexicatiahui, a´hooo! es el grito de resistencia que cantan Los Cogelones en su nuevo video. Fusionando las líricas que buscan la reivindicación de una cultura que parece perderse en los derroteros de la globalización y el misticismo ancestral, Los Cogelones levantan un llamado desde el Tlahuiztlampa, el punto cardinal del oriente, desde donde se recibe el consejo de los ancestros, y es a través de ellos que se conectan con Quetzalcóatl, la serpiente hermosa que aprendió a volar por medio de la sabiduría.

En medio de este misticismo ancestral surgieron Los cogelones, cinco hermanos, músicos de bandas de guerra, maestros y danzantes que viven en la colonia El Sol, muy cerca del Bordo de Xochiaca, en uno de los primeros asentamientos que conformaron Ciudad Nezahualcóyotl, en la periferia de la capital mexicana. A este lugar sus abuelos, provenientes de Oaxaca, llegaron como paracaidistas en los 70’s.

Se definen a ellos mismos como una banda de rock mexica experimental, un proyecto underground que fusiona la cosmología mexica y al empoderamiento de la pluralidad. En entrevista con Nexos, Los Cogelones afirman que su música surgió de la “necesidad de reconocer nuestro rostro y fortalecer nuestro corazón en un mundo que ofrece lo mismo con las mismas formas. Le llaman globalización. Es como si les gustara que todo fuese igual, que no existiera la pluralidad en la vida. Nuestra música surge de la necesidad de amor a uno mismo”.

La música de Los Cogelones es también un posicionamiento que busca la resistencia: “llevamos bastante tiempo sufriendo humillación y discriminación; esto ha provocado que mucha gente nativa sienta en su corazón vergüenza por su color de piel, su origen, su idioma, su historia. Esto ha logrado que la identidad se debilite y que el sentido de pertenencia se pierda. Entonces la lucha no sólo es en lo musical, es en el diario vivir y principalmente en el diario actuar. Mostramos a nuestros pueblos y nuestra gente que ser y sentir como nosotros es tan valioso e importante como el agua a la tierra para nutrirla y así floreceremos una vez más, con dignidad y la frente en alto, siempre, siempre, mirando de frente al sol.

¡Mexicatiahui, a´hooo! ¡Mexicatiahui, a´hooo! Enhorabuena, Cogelones.

Te puede interesar: