El término “Final Girl” fue acuñado por Carol Clover para referirse a la última mujer viva que enfrenta al asesino y sobrevive a él en las películas de terror. Esta figura ha sido celebrada por considerarse un recurso feminista dentro del cine de terror. Sin embargo, Clover piensa que la “Final Girl” no es una genuina representación feminista.

Para sobrevivir, la “Final Girl” debe pasar por un proceso de masculinización a través de la apropiación fálica al tomar armas como cuchillos o motosierras para enfrentar al asesino. Es decir, debe enfrentarse al mal en los códigos de la masculinidad. Esto puede verse con claridad en la respuesta de John Carpenter a las críticas de su película respecto al conservadurismo que acaso pudiera manifestarse en “Halloween”:

“Ellos [los críticos] han perdido completamente la brújula aquí. Porque si lo piensas de otra forma, la chica recatada es la termina por apuñalar a este chico [Mike Myers] con un largo cuchillo. Ella es la más frustrada sexualmente. Ella es quien termina por matarlo. No porque sea una virgen, sino por el escaparate a toda esa energía sexual reprimida. Ella utiliza todos estos símbolos fálicos sobre el tipo…Ella y el asesino comparten algo en común: la represión sexual.”

Otro elemento de masculinización señalado por Clover es la manera en que la “Final Girl” es nombrada. En las películas de terror la última chica sobreviviente tiene regularmente un nombre masculino: Max, Laurie, Stevie, Marti, Terry, Joey. Pero no solo eso, además debe tener también ciertas cualidades atribuidas normalmente a los varones para poder sobrevivir.

Por otro lado, Clover piensa que la “Final Girl” es un recurso de explotación sobre el que se ejerce la tortura y el terror abyecto, como si acaso la feminidad debiera ser castigada antes de sobrevivir. En apariencia la “Final Girl” parecería ser un recurso feminista, pero tiene que soportar un viaje infernal y ser objeto de abusos y terror por parte del asesino.

Se debe tener en cuenta que el simple hecho de que la «Final Girl” haya llegado al final no significa que sea una heroína victoriosa, pues en muchas películas el final es ambiguo, dejando a los espectadores inseguros sobre el futuro de la “Final Girl”.

Clover piensa que la “Final Girl” no puede ser celebrada como un ícono feminista, sino antes bien como un vehículo de las necesidades y deseos de la masculinidad. Las películas de terror manifiestan los miedos reprimidos de la sociedad. Las películas de terror de los 70’s y 80’s abordaban las preocupaciones de las sociedades que vieron el surgimiento de la cultura juvenil adolescente y la libertad sexual. La “Final Girl” no deja de ser vista como un monstruo que para sobrevivir debe ser igual o más salvaje que el asesino.

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