The Shinnig & Sinister

“Sinister” es una película del 2012 dirigida por Scott Derrickson y protagonizada por Ethan Hawke, con el sello de la productora Blumhouse.

En la película se cuenta la historia de una familia donde el padre, Ellison Oswalt (Ethan Hawke), es escritor de libros “True-Crime”. Buscando la inspiración para escribir una nueva historia exitosa como su último “Best-Seller “, Oswalt se muda con su familia a un nuevo hogar, donde años antes ocurrió un horrendo asesinato: los antiguos dueños de la propiedad, junto con dos de sus tres hijos, fueron colgados de un árbol en el patio trasero de la casa. Del hijo sobreviviente no se sabe nada.

En la casa, Oswalt descubre una caja con cintas en las que están grabados otros asesinatos familiares que abarcan desde los años sesenta hasta los noventa. Mientras Oswalt busca las conexiones entre los asesinatos, él y su familia comienzan a experimentar cosas extrañas en su nuevo hogar.

El crítico de cine inglés, Mark Kermode, catalogó “Sinister” como un “found-footage film”, similar a cintas como “Blair Witch Project”(1999). Por otro lado, hay interpretaciones más interesantes que equiparan “Sinister” con “The Shining” (1980), pues Oswalt es un escritor obsesionado con la fama, que como Jack Torrance (Jack Nicholson), bebe demasiado y sin decir nada, arrastra a su familia a vivir en un lugar donde se han cometido crímenes horrendos.

Tanto “The Shining” como “Sinister” relatan la historia de una familia cuyo núcleo se ve devastado por una fuerza sobrenatural que se cierne sobre ellos. Esta fuerza maligna trastorna notablemente a uno de sus miembros hasta el grado que le hace cometer los crímenes más atroces y sangrientos. Pero lo que permite establecer un vínculo entre ambas películas es el hecho de que en ellas se expone el momento en que lo familiar se vuelve extraño y espantoso, es decir, el acontecer de lo siniestro.

En su ensayo de 1919 titulado en español “Lo siniestro”, Freud empieza su investigación con un estudio del término lingüístico alemán “Unheimlich”, el cual remite por un lado a “casa”, y por otro a lo “clandestino”, a lo “oculto”. De manera que, “Unheimlich”, lo siniestro, es un término relacionado con lo familiar y lo oculto. Se trata de algo que se manifiesta cuando debería estar escondido y que muestra la otra cara de lo familiar, de lo amable. Volviendo las vivencias conocidas y familiares en experiencias espantosas e inquietantes.

Este ensayo de Freud ha tenido una influencia significativa en los estudios del horror y la ciencia ficción, pero no por las conclusiones a las que llega: la vivencia de lo siniestro se produce cuando complejos infantiles reprimidos son reanimados por una impresión, o cuando parecen reafirmarse convicciones primitivas superadas. Sino por todos los conceptos que aparecen en el texto y por su análisis de la figura del autómata en el cuento de E.T.A. Hoffmann, “The Sandman”.

Retomando a Freud, el teórico de la cultura Mark Fisher afirma que lo siniestro implica la transformación del mundo doméstico hasta el grado en que este ya no coincide con nada previamente conocido. Por lo que en lo siniestro existe un juego dialéctico entre lo familiar y lo extraño, donde la fuente de pavor no es lo diferente o ajeno, sino lo familiar. Es decir, lo que antes era familiar emerge ahora bajo un aspecto amenazante y peligroso. La manera en que Jack Torrance amenaza a su familia y se convierte en el motivo de terror para su esposa e hijo devela no solamente el poder maligno y sobrenatural que el Hotel Overlook ha ejercido sobre él, sino su personalidad violenta que durante mucho tiempo ha estado oculta, en la sombra, y que ahora ha salido terroríficamente a la luz.

En el caso de “Sinister”, el deseo de Ellison Oswalt por la fama y el dinero lo encara cuando su hija Ashley (Clare Foley) le dice: “No te preocupes, papá. Yo te haré famoso de nuevo”. Las palabras de Ashley resultan pavorosas en el contexto de la película y develan justamente el momento cuando lo secreto, lo oculto, lo impenetrable, se manifiesta en el seno de lo conocido, lo amable, lo familiar, retorciéndolo hasta el grado de provocar su destrucción.

El terror y el psicoanálisis han conformado a lo largo de la historia del género una mancuerna exitosa. Y aunque la manufactura y realización de ambas películas es muy diferente, las dos pueden ayudarnos, en diferentes grados, a explorar un concepto recurrente en la historia del cine de terror: “lo siniestro”.

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