El cine splatter o gore es el subgénero del cine de terror y cine de explotación que se enfoca principalmente en la violencia gráfica extrema. Existe mucha especulación respecto al origen del término, hay quienes afirman que éste es de origen anglosajón y significa “visión de sangre”. Por su parte, el término “splatter” significa salpicar o manchar.

Hay otros que afirman que el término derivó del apellido de uno de sus máximos representantes, Herschell Gordon Lewis. Sin embargo, aunque Herschell Gordon Lewis, es quizás su principal exponente, el “gore” no se inició con él ni su producción de películas en los sesentas y setentas. Pues el “gore”, como recurso visual ya existía desde principios del siglo XX. Por ejemplo, la película “Intolerance” de 1916, dirigida por David Griffith, ya mostraba decapitaciones y exposición de heridas, elementos que bien pueden considerarse “gore” el día de hoy.

Los terrores vividos en Europa y Estados Unidos por la Segunda Guerra Mundial acrecentarían el interés del público por producciones fílmicas “splatter” en las que se representaran los actos inhumanos cometidos por personajes como el Dr. Josef Mengele en Alemania o el Escuadrón 731 en Japón. Estas cintas buscaban principalmente cumplir la fantasía de un público sediento de imágenes de violencia con el mayor grado de realismo posible. Esto traería como consecuencia producciones fílmicas que presentaban en sus escenas nuevas perspectivas sobre la violencia, como lo es la tortura, mutilación y atentados en la integridad física, en contextos aparentemente reales y recreados a detalle.

No obstante, el teórico del cine, Rick Worland, rastrea los orígenes del “gore” incluso más atrás, hasta la época medieval. En el Teatro Guiñol se representaban escenas de muerte y cercenamiento mediante marionetas en las plazas públicas de los burgos. Lo que lo convirtió en el blanco de ataque de la iglesia, el Estado y la sociedad acomodada.

A partir del año 2000, el “gore” recobró fuerza volviéndose un subgénero bastante mainstream gracias a películas como Saw y Hostal, de James Wan y Eli Roth respectivamente. Estas cintas proyectaron un subgénero nacido en la serie B hacia la escena pública con una muy buena aceptación.

Al día de hoy, el “gore” sigue recaudando dinero en las salas de cine con propuestas que no solamente buscan impactar al espectador con su violencia, sino además comunicar alguna que otra premisa interesante en el marco de una propuesta estética. Entre los filmes más icónicos de este subgénero se pueden mencionar: “Braindead” (1992), dirigida, escrita y protagonizada por Peter Jackson; “La noche de los muertos” (1968),dirigida por George A. Romero; “Guinea Pig” (1985),dirigida por Satoru Ogura; “Quella villa accanto al cimitero” (1981), dirigida Lucio Fulci, considerado como el padrino del cine gore; “Holocausto caníbal” (1980), dirigida por Ruggero Deodato; “A Serbian Film”(2010), dirigida Srdan Spa Sojevic; “The centipide human” (2009), dirigida por Tom Six; “Martyrs”(2008),dirigida por Pascal Lauguier.

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